Siguiendo con esas vacaciones, levantamos los petates de Pinamar y partimos rumbo a Mar del Plata.
Mi amigo se había puesto de novio hacía menos de un mes y teóricamente su novia iba a estar en el departamento de una amiga en La Feliz.
Antes de arrancar el viaje nos enteramos que finalmente no iba a ir, pero nosotros queríamos cambiar de destino asique salimos igual.
En el departamento (monoambiente) en cuestión había tres chicas y esperaban a una cuarta, pedimos asilo a cambio de una buena lista de beneficios y después de una deliberación de la que no voy a dar detalles (sobre todo por lo mal parado que me dejan) aceptaron que nos quedáramos.
A partir de ahí pasamos de la vida sana a despertarnos a la una del mediodía y acostarnos a las 7 de la mañana todos los días.
Fuimos todas las noches durante una semana a bailar al mismo boliche, y la verdad es que lo valía.
Sigue estando en Mar del Plata, se llama Sobremonte y se ubica en la avenida Constitución, una avenida doble mano con bulevar, donde están la mayoría de los boliches grandes.
Constitución tiene la particularidad que varias cuadras tienen el formato de veredas altas, como en Barracas, la verdad es que no tengo idea por qué, pero no lo voy a olvidar fácilmente…..
Una noche decidimos con mi amigo no ir a bailar, dejamos a las chicas en el boliche y fuimos al Casino.
No me gusta el juego, no se si es porque no lo entiendo o porque solo pienso en la plata que voy perdiendo y no me relajo. Pero la verdad es que el lugar es impresionante, me pareció increíble y como me gusta mirar gente y sus actitudes, la pasé realmente bien. Estábamos obligados a cambiar cincuenta pesos (me acuerdo porque fue hace más de 15 años, dolieron cantidad…), hicimos 25 y 25. De la racha ganadora de mi amigo separé lo invertido en fichas y lo dejé jugar tranquilo.
Nos fuimos recuperando lo que habíamos puesto, con tiempo para ir a buscar a las chicas a Sobremonte, a modo de remis.
Ya no hace falta aclarar que los dos salíamos impecables, con nuestras famosas camisas perfectamente planchadas que habían sobrevivido a la inundación.
En ese contexto íbamos en el Fiat Uno por Avenida Constitución cuando de pronto, pinchamos una goma.
Esas cosas nunca te pasan cuando estás con la ropa adecuada, obviamente.
Era toda una aventura cambiar la goma, tampoco era problema porque teníamos tiempo, así que arrancamos con el proceso.
El problema se presentó al sacar el auxilio.
Estaba desinflado…….. y ahora?
Yo había visto una YPF del mismo lado unas cuadras antes, apelé a todo mi heroísmo y le dije:
No te preocupes yo la llevo la inflo y la traigo, vos quédate con el auto así no tenemos que armarlo otra vez!
Y salí con la cubierta.
Varias cosas a tener en cuenta, primero que pesa mucho, entre la cubierta y la llanta es una tonelada, sobre todo para mí que con suerte pesaba el doble de la rueda.
Mi estado no era atlético, a pesar de la maratón corrida, el deporte y yo no solíamos cruzarnos muy a menudo.
Por otro lado la rueda ensucia mucho, si la llevaba cargando, seguramente iba a terminar contra la camisa y eso no era una opción.
Alternativa, llevarla rodando!
No era tarea fácil porque a pesar de un pequeño declive hacia abajo, las veredas eran altas y tenían muchas escaleras y desniveles. Requería de toda mi concentración para llegar a destino sano, salvo y sobre todo limpio. No se olviden que de ahí íbamos a la puerta del boliche del momento!
A mitad del camino alguien se me acerca de atrás con un movimiento rápido y me dice:
Ehh amigo! A dónde vas?
Voy a ser generoso regalando eses porque no me gusta no ponerlas, pero juro que no estaban.
En medio segundo pensé en la goma, en el auto parado, en mi billetera con los 50 pesos, en cómo iba a avisar que me habían robado…. Bueno todo junto.
Me di vuelta, tratando de explicar no se qué, sabiendo que no podía correr porque la cubierta no me lo iba a permitir.
No te preocupes amigo! Tranqui, soy el trapito de la cuadra y te apuré para ver si te habías afanado una goma!Primero respiré y los nervios no lograron reprimir el comentario a tiempo:
A vos te parece que me puedo estar robando esta goma? No ves que casi me lleva ella a mí?
Fue la única vez que vi a un trapito defendiendo a sus clientes, aunque claramente estaba equivocado y en ese mismo momento podían estar arrasando con todos los stereos de 100 metros a la redonda…
Llegué temblando a la YPF, inflé la cubierta y cuando voy a emprender la vuelta noto que, para mi sorpresa, inflada pesaba mucho más! Era aire puede ser?
Mi amigo se había puesto de novio hacía menos de un mes y teóricamente su novia iba a estar en el departamento de una amiga en La Feliz.
Antes de arrancar el viaje nos enteramos que finalmente no iba a ir, pero nosotros queríamos cambiar de destino asique salimos igual.
En el departamento (monoambiente) en cuestión había tres chicas y esperaban a una cuarta, pedimos asilo a cambio de una buena lista de beneficios y después de una deliberación de la que no voy a dar detalles (sobre todo por lo mal parado que me dejan) aceptaron que nos quedáramos.
A partir de ahí pasamos de la vida sana a despertarnos a la una del mediodía y acostarnos a las 7 de la mañana todos los días.
Fuimos todas las noches durante una semana a bailar al mismo boliche, y la verdad es que lo valía.
Sigue estando en Mar del Plata, se llama Sobremonte y se ubica en la avenida Constitución, una avenida doble mano con bulevar, donde están la mayoría de los boliches grandes.
Constitución tiene la particularidad que varias cuadras tienen el formato de veredas altas, como en Barracas, la verdad es que no tengo idea por qué, pero no lo voy a olvidar fácilmente…..
Una noche decidimos con mi amigo no ir a bailar, dejamos a las chicas en el boliche y fuimos al Casino.
No me gusta el juego, no se si es porque no lo entiendo o porque solo pienso en la plata que voy perdiendo y no me relajo. Pero la verdad es que el lugar es impresionante, me pareció increíble y como me gusta mirar gente y sus actitudes, la pasé realmente bien. Estábamos obligados a cambiar cincuenta pesos (me acuerdo porque fue hace más de 15 años, dolieron cantidad…), hicimos 25 y 25. De la racha ganadora de mi amigo separé lo invertido en fichas y lo dejé jugar tranquilo.
Nos fuimos recuperando lo que habíamos puesto, con tiempo para ir a buscar a las chicas a Sobremonte, a modo de remis.
Ya no hace falta aclarar que los dos salíamos impecables, con nuestras famosas camisas perfectamente planchadas que habían sobrevivido a la inundación.
En ese contexto íbamos en el Fiat Uno por Avenida Constitución cuando de pronto, pinchamos una goma.
Esas cosas nunca te pasan cuando estás con la ropa adecuada, obviamente.
Era toda una aventura cambiar la goma, tampoco era problema porque teníamos tiempo, así que arrancamos con el proceso.
El problema se presentó al sacar el auxilio.
Estaba desinflado…….. y ahora?
Yo había visto una YPF del mismo lado unas cuadras antes, apelé a todo mi heroísmo y le dije:
No te preocupes yo la llevo la inflo y la traigo, vos quédate con el auto así no tenemos que armarlo otra vez!
Y salí con la cubierta.
Varias cosas a tener en cuenta, primero que pesa mucho, entre la cubierta y la llanta es una tonelada, sobre todo para mí que con suerte pesaba el doble de la rueda.
Mi estado no era atlético, a pesar de la maratón corrida, el deporte y yo no solíamos cruzarnos muy a menudo.
Por otro lado la rueda ensucia mucho, si la llevaba cargando, seguramente iba a terminar contra la camisa y eso no era una opción.
Alternativa, llevarla rodando!
No era tarea fácil porque a pesar de un pequeño declive hacia abajo, las veredas eran altas y tenían muchas escaleras y desniveles. Requería de toda mi concentración para llegar a destino sano, salvo y sobre todo limpio. No se olviden que de ahí íbamos a la puerta del boliche del momento!
A mitad del camino alguien se me acerca de atrás con un movimiento rápido y me dice:
Ehh amigo! A dónde vas?
Voy a ser generoso regalando eses porque no me gusta no ponerlas, pero juro que no estaban.
En medio segundo pensé en la goma, en el auto parado, en mi billetera con los 50 pesos, en cómo iba a avisar que me habían robado…. Bueno todo junto.
Me di vuelta, tratando de explicar no se qué, sabiendo que no podía correr porque la cubierta no me lo iba a permitir.
No te preocupes amigo! Tranqui, soy el trapito de la cuadra y te apuré para ver si te habías afanado una goma!Primero respiré y los nervios no lograron reprimir el comentario a tiempo:
A vos te parece que me puedo estar robando esta goma? No ves que casi me lleva ella a mí?
Fue la única vez que vi a un trapito defendiendo a sus clientes, aunque claramente estaba equivocado y en ese mismo momento podían estar arrasando con todos los stereos de 100 metros a la redonda…
Llegué temblando a la YPF, inflé la cubierta y cuando voy a emprender la vuelta noto que, para mi sorpresa, inflada pesaba mucho más! Era aire puede ser?
Mi amigo ya estaba algo impaciente, la hora pasaba y ni noticias mías, creo que a esa altura ya dudaba de que hubiera podido, jamás se lo pregunté por las dudas.
Como no teníamos celulares, solo le quedaba esperarme.
En ese momento ve parar un taxi al lado del Uno, del que salgo a los tirones con la goma acostada en el asiento trasero y el taxista mirando con cara de que no lo podía creer.
Si, me tomé un taxi para viajar cinco cuadras con la goma.
Era en subida, no lo hubieran hecho?
Como no teníamos celulares, solo le quedaba esperarme.
En ese momento ve parar un taxi al lado del Uno, del que salgo a los tirones con la goma acostada en el asiento trasero y el taxista mirando con cara de que no lo podía creer.
Si, me tomé un taxi para viajar cinco cuadras con la goma.
Era en subida, no lo hubieran hecho?
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