miércoles, 14 de septiembre de 2016

Pertenecer tiene sus privilegios, o no?

Lunes 8am, después de dejar a mi hijo a las corridas en el colegio para que no llegue tarde y nos estampillen la frente con un sello rojo, sigo mi carrera para tomar el colectivo. Espero un mensaje importante que puede cambiar el curso del día completo.

Y suena, suena varias veces......

-Chicas hoy los nenes llevaban las zapatillas blancas o las negras?
Atrás de eso una catarata de negras o blancas o cualquiera de las dos en partes iguales.
Todo comienza con un error inicial que me deja hoy parado en ese infierno de avisos sin sentido casi las 24hs.
Soy padre y por momentos me agarra esa cosa de querer estar presente en todo lo que a mi hijo refiera. (desde ya les pido que si este texto lo ve una psicóloga que ni se gaste, no tengo arreglo y ya lo tengo asumido) Eso incluye pertenecer al grupo de Whatsapp que se creó entre todas las madres de los chicos. Una excelente idea para no olvidar eventos y cosas para llevar al jardín/colegio. Inicialmente me pareció muy bueno y pedí que a pesar de ser padre y que mi mujer estaba incluida, me pusieran igual.
Lo veo a la distancia y no lo puedo creer.

Sobrados son los lugares donde tratan de poner normas al uso de una herramienta tan útil para la vida cotidiana, yo creo que es totalmente imposible, si la pena no es 10 años de cárcel nadie las va a respetar, y creo que ni siquiera. Este texto no tiene ese fin, es simplemente un descargo.

Si las madres suelen quejarse del uso del grupo de Whatsapp del colegio imaginen la mirada de un padre colado dentro de ese grupo.
Bueno no imaginen más, ahi va:
Primero y principal, lo único que nos conecta en el 99% de los casos es la elección de la institución educativa, el resto nada. Si entre algunos de los padres existe afinidad es pura casualidad y eso no es obligatorio. No somos amigos, somos padres de un grupo de chicos que comparten sala o grado.
Como ejercicio les propongo que piensen en sus mejores amigos del colegio, por lo general conocíamos a los padres pero nuestros padres no se relacionaban entre ellos. No es cierto?
Bien, la tecnología, mas que acercarnos nos apelotonó como si fuéramos en el subte a las 8 de la mañana. Y al igual que en el subte, molesta.
Infinidad de criterios con respecto a la crianza, valores y demás, condimentados con ganas de sobresalir y salteados en salsa de antiguos rencores se cocinan dentro del iconito verde.
Todo es un disparador y, en mi caso, si hubiera dado rienda suelta a mi enojo por lo que leo, estaría cambiando de celular casi una vez por semana. No es fácil contener las ganas de revolearlo al leer algunos comentarios.
En fin, con ejemplos suelo ser mucho mas gráfico:

Los hechos y/o personajes del siguiente texto son ficticios, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia 

El/la responsable de las tareas: Si un chico/a no termina las tareas en el horario de clase que tiene que hacer? Llámenme antiguo pero en mi época, al día siguiente veías como te las arreglabas para completar lo que te faltó y de ahí en adelante ibas a tratar de que no te vuelva a pasar para no estar en problemas. Que pasa hoy? Un mensaje de Whatsapp pidiendo lo que falta y listo, de esa forma al chico/a no le interesa si termina o no, total mamá lo tiene todo en el teléfono. Facilisimo!

Las quejas: Si el colegio trasladara los reclamos de las madres en los grupos de whatsapp (que no llegan a oídos de ningún directivo) a un libro de quejas, en un año necesitarían al menos dos aulas completas llenas de tomos interminables sobre comentarios sin fundamento juzgando hasta llevar a la hoguera a los docentes. Y no es que los defienda, pero si tenes un problema plantealo y listo! Por que el grupo tiene que ser como el panel de Intrusos? Todos tenemos que opinar de todo? Abrase visto!

Las suspicacias: Los mensajes tienen siempre el mismo problema, por su naturaleza escrita, la entonación la da el lector a su gusto y puede no coincidir con la intención del emisor. Es un problema muy común en la comunicación uno a uno, imaginen en un grupo de 40 personas! 
"si, la tarea fue muy difícil, mi nene/a no tuvo problemas pero igual me parece mucho" Interpretación: si tu hijo/a no entiende es un tarado y vos no lo ayudas. 
Esta claro que siempre se interpreta lo peor, sin excepciones. Y a eso le sumamos el condimento de las afinidades/enemistades particulares entre madres. Un caldo de cultivo divino para una olla a presión que por momentos parece que va a reventar.
Lo divertido de esta cuestión (para mí sobre todo) es que lees 75 mensajes donde se matan y vas a la puerta del colegio y todas sonríen, y están a los besos. What?

Los actos: Cataratas de mensajes debatiendo sobre el color de las camisas de los nenes y las polleras de las nenas. Si van a actuar dos minutos y la nota que mandaron era clarísima, donde está el problema? En este rubro compartimos un flagelo que se repite en los cumpleaños, cuatrocientas fotos del evento que aniquilan cualquier plan de datos de 3/4G que puedas tener contratado. A 10 días de empezar el mes te quedás sin datos, es justo?? 

Todos estos ejemplos (de los que hay millones) nos dejan ante el abismo de tomar la decisión mas radical de nuestras vidas: nos borramos del grupo? Es complicado porque ademas de quedar aislados, pensando que alguna vez nos vamos a perder alguna información importante, hacerlo puede ser visto como un acto de violencia extrema, casi comparable con la violencia de género. Si, todo dentro del whatsapp es así de radical.
O me callo, o contesto o me borro? Esa es el gran interrogante moderno.

En mi caso particular, lo miro como una novela, me muerdo la lengua y vuelco todo en el blog. Es más sano no les parece? 
Podríamos armar un grupo así me cuentan que les pareció no?
No, no, ni loco................................