Para todos los varones Argentinos o naturalizados que pasamos los 40 o estamos cerca, voy a hablar de un hito en nuestra vida del que nadie zafaba, salvo por número bajo.
Estoy hablando del viejo y querido servicio militar.
Como cumplo años en enero no viví el sorteo con mis compañeros de secundario, me tocó al año siguiente.
Eso me dio la ventaja de presenciar la experiencia de otros sin presión, pero me sacó la contención de amigos en el momento que me tocaba a mi.
Los vi alegrarse y desesperarse casi por cantidades iguales, mi mejor amigo había zafado por número bajísimo y nunca supe como era el tema de la famosa revisación.
En el momento de mi sorteo estaba en un aula enorme en la Facultad de Exactas en La Plata cursando análisis matemático. La exposición teórica era por momentos delirante, siempre pensaba que si alguien entraba en el medio de la clase y miraba el pizarrón era imposible que se hiciera una idea de lo que estábamos viendo. Las clases eran de tres horas, con dos mas de practica después y llegaban a un grado de abstracción imposible de seguir.
En ese contexto estaba yo, sentado por atrás con el walkman y un auricular puesto para que no me agarren.
Obviamente no era el único, pero si había otros me tenía totalmente sin cuidado.
Muchos habían faltado pero yo prefería ese contexto para recibir la noticia.
Mi inconsciente trataba de negar el 838 que mi oído había escuchado, no tenía escapatoria.
Al día siguiente compro el diario, esperanzado de haber escuchado mal y la verdad es que no sirvió de mucho porque tampoco entendía las columnitas. A la terminación 830 le tocó el 838 o es al revés?
Cuando a casa llegó la carta con la citación se terminaron las dudas
Estaba en el horno con papas.
Y encima yo no tenia ningún conocido que me hiciera zafar como muchos que se pavoneaban contando que su papá era amigo de fulano o sultano y que eso les garantizaba que no tuvieran que preocuparse por el número obtenido.
Yo estaba solo pero decidido.
Bajo ningún punto de vista podía hacer el servicio militar.
Creo que nunca volví a tener un objetivo tan claro en mi vida.... (bueno si, pero no quiero sacarle dramatismo al momento...)
Como cualquier ignorante del tema, me dejaba llevar por supuestos, en algún lado escuché que si pesaba menos de 50kg en la revisación directamente me descartaban.
Entonces tenía un plan, a pesar de mi metro ochenta, estaba pesando 55kg así que no estaba tan lejos.
Tienen idea lo difícil que es bajar de peso cuando casi lo único que pesa son los huesos?
Dos semanas antes de la fatídica fecha de la revisación empecé la dieta.
La primer semana no pasó nada....
Después me desesperé y eso dió resultado. A partir de ese momento viví solamente a café.
Era un manojo de nervios, sin dormir y a pesar de eso siempre me faltaba un poquito para llegar.
También tenía un par de ases en la manga. A los 13 años tuve que declararme miope sin remedio y la etapa de crecimiento me regaló una diferencia de altura entre las dos piernas que me dejaban la columna como una cobra bajo los efectos de un encantador de serpientes.
Nada mal no?
No me acuerdo la fecha de la revisación pero me acuerdo que hacía frío.
Yo viajaba todos los días en tren a la plata pero ese día particularmente era el mas frío de mi vida, temblaba en el tren con las ventanillas rotas, por la helada y el miedo.
Era yo contra un ejercito que quería hacerme parte de ellos.
A último momento, antes de salir, decidí cambiar los anteojos que usaba por el par anterior, que había dejado hacía dos años y que tenían el aumento totalmente retrasado.
En esas condiciones llegué al destacamento de La Plata.
El clima no era de tanta tensión como yo esperaba, ya en esa época se le había perdido un poco el respeto a las fuerzas armadas.
Todas las indicaciones estaban en carteles que por supuesto yo no llegaba a leer. Caminaba perdido como Mister Magoo, pegándome a las paredes llenas de instrucciones, tratando de entender algo (nunca fui mucho de preguntar)
Empezamos un circuito que incluía placa, extracción de sangre y chequeo médico.
Soy de esos que no miran en el momento que les sacan sangre para no caer redondo al piso, cuando me tocó entrar a la sala de extracción, había por lo menos diez simultáneas, para donde mirara había una aguja en un brazo......
El chequeo era mi momento, enfilé hacia la balanza calculando que ahí mi recorrido tortuoso llegaría a su fin.
Pero me equivoqué............
Siguiente!
Cuando estaba subiendo a la balanza me apoyaron esa vara que mide antes de que me estirara por completo.
Un metro sesenta y ocho, cincuenta y un kilos!
Me estiré y subió la varilla doce centímetros más, ya era tarde.
Tenes algo pibe?
Eh?
Alguna enfermedad, tenes algo pibe?
No, no........................
Quedé como anestesiado, había perdido la oportunidad por la que me había estado preparando tanto tiempo...........
En ese momento no se definía nada, había que volver al día siguiente para terminar el proceso y saber los resultados.
El segundo día viajé exactamente igual: frío-miedo-incertidumbre pero magnificado por al sensación de que ya no había retorno.
Me extrañó que no tuve ninguna revisión de vista, cosa que supongo hubiera ayudado.
Terminado el chequeo, quedamos todos en un patio enorme con 4 soldados que tenían nuestros documentos y los iban entregando de a uno, gritando el número.
Por supuesto que lo hacían en forma simultanea, era desquiciante tratar de entender si era el tuyo.
Mientras tanto se corrían los rumores que si te llamaban a dar una inyección era que estabas adentro. Otros decían que era al revés. Nadie sabia nada
Yo sentía que si me nombraban, directamente me tenía que quedar ahí adentro, sin poder siquiera avisarle a nadie lo que me había pasado. Un año en el sur incomunicado.......
Me temblaban las piernas.
De pronto me llaman, por el nombre. Era para la vacuna, la presión me rebotó contra el piso.
Me dolió como si me apoyaran el hierro al rojo que usan para marcar a las vacas, fue la primera vez que me dieron una inyección en la espalda, a la altura del omóplato. Por lo menos cumplió la función de subirme la presión de vuelta a la normalidad.
Seguí esperando escuchar mi numero de documento, ahora un poco mas dolorido.
Finalmente llegó el momento, quedaríamos mas o menos la mitad, yo no sabía para donde salían los que ya habían sido nombrados.
Los pasos hasta mi documento fueron en cámara lenta, solo escuchaba mi corazón que iba al ritmo de una laucha corriendo.
Lo abrí, no entendía.......
Zafaste, me dijo el de al lado.
A partir de ahí no me acuerdo nada, ni como volví, ni que hice el resto del día.
Fue la única vez que tener un físico desastroso me puso tan feliz.......
martes, 30 de septiembre de 2014
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Goma Goma
Siguiendo con esas vacaciones, levantamos los petates de Pinamar y partimos rumbo a Mar del Plata.
Mi amigo se había puesto de novio hacía menos de un mes y teóricamente su novia iba a estar en el departamento de una amiga en La Feliz.
Antes de arrancar el viaje nos enteramos que finalmente no iba a ir, pero nosotros queríamos cambiar de destino asique salimos igual.
En el departamento (monoambiente) en cuestión había tres chicas y esperaban a una cuarta, pedimos asilo a cambio de una buena lista de beneficios y después de una deliberación de la que no voy a dar detalles (sobre todo por lo mal parado que me dejan) aceptaron que nos quedáramos.
A partir de ahí pasamos de la vida sana a despertarnos a la una del mediodía y acostarnos a las 7 de la mañana todos los días.
Fuimos todas las noches durante una semana a bailar al mismo boliche, y la verdad es que lo valía.
Sigue estando en Mar del Plata, se llama Sobremonte y se ubica en la avenida Constitución, una avenida doble mano con bulevar, donde están la mayoría de los boliches grandes.
Constitución tiene la particularidad que varias cuadras tienen el formato de veredas altas, como en Barracas, la verdad es que no tengo idea por qué, pero no lo voy a olvidar fácilmente…..
Una noche decidimos con mi amigo no ir a bailar, dejamos a las chicas en el boliche y fuimos al Casino.
No me gusta el juego, no se si es porque no lo entiendo o porque solo pienso en la plata que voy perdiendo y no me relajo. Pero la verdad es que el lugar es impresionante, me pareció increíble y como me gusta mirar gente y sus actitudes, la pasé realmente bien. Estábamos obligados a cambiar cincuenta pesos (me acuerdo porque fue hace más de 15 años, dolieron cantidad…), hicimos 25 y 25. De la racha ganadora de mi amigo separé lo invertido en fichas y lo dejé jugar tranquilo.
Nos fuimos recuperando lo que habíamos puesto, con tiempo para ir a buscar a las chicas a Sobremonte, a modo de remis.
Ya no hace falta aclarar que los dos salíamos impecables, con nuestras famosas camisas perfectamente planchadas que habían sobrevivido a la inundación.
En ese contexto íbamos en el Fiat Uno por Avenida Constitución cuando de pronto, pinchamos una goma.
Esas cosas nunca te pasan cuando estás con la ropa adecuada, obviamente.
Era toda una aventura cambiar la goma, tampoco era problema porque teníamos tiempo, así que arrancamos con el proceso.
El problema se presentó al sacar el auxilio.
Estaba desinflado…….. y ahora?
Yo había visto una YPF del mismo lado unas cuadras antes, apelé a todo mi heroísmo y le dije:
No te preocupes yo la llevo la inflo y la traigo, vos quédate con el auto así no tenemos que armarlo otra vez!
Y salí con la cubierta.
Varias cosas a tener en cuenta, primero que pesa mucho, entre la cubierta y la llanta es una tonelada, sobre todo para mí que con suerte pesaba el doble de la rueda.
Mi estado no era atlético, a pesar de la maratón corrida, el deporte y yo no solíamos cruzarnos muy a menudo.
Por otro lado la rueda ensucia mucho, si la llevaba cargando, seguramente iba a terminar contra la camisa y eso no era una opción.
Alternativa, llevarla rodando!
No era tarea fácil porque a pesar de un pequeño declive hacia abajo, las veredas eran altas y tenían muchas escaleras y desniveles. Requería de toda mi concentración para llegar a destino sano, salvo y sobre todo limpio. No se olviden que de ahí íbamos a la puerta del boliche del momento!
A mitad del camino alguien se me acerca de atrás con un movimiento rápido y me dice:
Ehh amigo! A dónde vas?
Voy a ser generoso regalando eses porque no me gusta no ponerlas, pero juro que no estaban.
En medio segundo pensé en la goma, en el auto parado, en mi billetera con los 50 pesos, en cómo iba a avisar que me habían robado…. Bueno todo junto.
Me di vuelta, tratando de explicar no se qué, sabiendo que no podía correr porque la cubierta no me lo iba a permitir.
No te preocupes amigo! Tranqui, soy el trapito de la cuadra y te apuré para ver si te habías afanado una goma!Primero respiré y los nervios no lograron reprimir el comentario a tiempo:
A vos te parece que me puedo estar robando esta goma? No ves que casi me lleva ella a mí?
Fue la única vez que vi a un trapito defendiendo a sus clientes, aunque claramente estaba equivocado y en ese mismo momento podían estar arrasando con todos los stereos de 100 metros a la redonda…
Llegué temblando a la YPF, inflé la cubierta y cuando voy a emprender la vuelta noto que, para mi sorpresa, inflada pesaba mucho más! Era aire puede ser?
Mi amigo se había puesto de novio hacía menos de un mes y teóricamente su novia iba a estar en el departamento de una amiga en La Feliz.
Antes de arrancar el viaje nos enteramos que finalmente no iba a ir, pero nosotros queríamos cambiar de destino asique salimos igual.
En el departamento (monoambiente) en cuestión había tres chicas y esperaban a una cuarta, pedimos asilo a cambio de una buena lista de beneficios y después de una deliberación de la que no voy a dar detalles (sobre todo por lo mal parado que me dejan) aceptaron que nos quedáramos.
A partir de ahí pasamos de la vida sana a despertarnos a la una del mediodía y acostarnos a las 7 de la mañana todos los días.
Fuimos todas las noches durante una semana a bailar al mismo boliche, y la verdad es que lo valía.
Sigue estando en Mar del Plata, se llama Sobremonte y se ubica en la avenida Constitución, una avenida doble mano con bulevar, donde están la mayoría de los boliches grandes.
Constitución tiene la particularidad que varias cuadras tienen el formato de veredas altas, como en Barracas, la verdad es que no tengo idea por qué, pero no lo voy a olvidar fácilmente…..
Una noche decidimos con mi amigo no ir a bailar, dejamos a las chicas en el boliche y fuimos al Casino.
No me gusta el juego, no se si es porque no lo entiendo o porque solo pienso en la plata que voy perdiendo y no me relajo. Pero la verdad es que el lugar es impresionante, me pareció increíble y como me gusta mirar gente y sus actitudes, la pasé realmente bien. Estábamos obligados a cambiar cincuenta pesos (me acuerdo porque fue hace más de 15 años, dolieron cantidad…), hicimos 25 y 25. De la racha ganadora de mi amigo separé lo invertido en fichas y lo dejé jugar tranquilo.
Nos fuimos recuperando lo que habíamos puesto, con tiempo para ir a buscar a las chicas a Sobremonte, a modo de remis.
Ya no hace falta aclarar que los dos salíamos impecables, con nuestras famosas camisas perfectamente planchadas que habían sobrevivido a la inundación.
En ese contexto íbamos en el Fiat Uno por Avenida Constitución cuando de pronto, pinchamos una goma.
Esas cosas nunca te pasan cuando estás con la ropa adecuada, obviamente.
Era toda una aventura cambiar la goma, tampoco era problema porque teníamos tiempo, así que arrancamos con el proceso.
El problema se presentó al sacar el auxilio.
Estaba desinflado…….. y ahora?
Yo había visto una YPF del mismo lado unas cuadras antes, apelé a todo mi heroísmo y le dije:
No te preocupes yo la llevo la inflo y la traigo, vos quédate con el auto así no tenemos que armarlo otra vez!
Y salí con la cubierta.
Varias cosas a tener en cuenta, primero que pesa mucho, entre la cubierta y la llanta es una tonelada, sobre todo para mí que con suerte pesaba el doble de la rueda.
Mi estado no era atlético, a pesar de la maratón corrida, el deporte y yo no solíamos cruzarnos muy a menudo.
Por otro lado la rueda ensucia mucho, si la llevaba cargando, seguramente iba a terminar contra la camisa y eso no era una opción.
Alternativa, llevarla rodando!
No era tarea fácil porque a pesar de un pequeño declive hacia abajo, las veredas eran altas y tenían muchas escaleras y desniveles. Requería de toda mi concentración para llegar a destino sano, salvo y sobre todo limpio. No se olviden que de ahí íbamos a la puerta del boliche del momento!
A mitad del camino alguien se me acerca de atrás con un movimiento rápido y me dice:
Ehh amigo! A dónde vas?
Voy a ser generoso regalando eses porque no me gusta no ponerlas, pero juro que no estaban.
En medio segundo pensé en la goma, en el auto parado, en mi billetera con los 50 pesos, en cómo iba a avisar que me habían robado…. Bueno todo junto.
Me di vuelta, tratando de explicar no se qué, sabiendo que no podía correr porque la cubierta no me lo iba a permitir.
No te preocupes amigo! Tranqui, soy el trapito de la cuadra y te apuré para ver si te habías afanado una goma!Primero respiré y los nervios no lograron reprimir el comentario a tiempo:
A vos te parece que me puedo estar robando esta goma? No ves que casi me lleva ella a mí?
Fue la única vez que vi a un trapito defendiendo a sus clientes, aunque claramente estaba equivocado y en ese mismo momento podían estar arrasando con todos los stereos de 100 metros a la redonda…
Llegué temblando a la YPF, inflé la cubierta y cuando voy a emprender la vuelta noto que, para mi sorpresa, inflada pesaba mucho más! Era aire puede ser?
Mi amigo ya estaba algo impaciente, la hora pasaba y ni noticias mías, creo que a esa altura ya dudaba de que hubiera podido, jamás se lo pregunté por las dudas.
Como no teníamos celulares, solo le quedaba esperarme.
En ese momento ve parar un taxi al lado del Uno, del que salgo a los tirones con la goma acostada en el asiento trasero y el taxista mirando con cara de que no lo podía creer.
Si, me tomé un taxi para viajar cinco cuadras con la goma.
Era en subida, no lo hubieran hecho?
Como no teníamos celulares, solo le quedaba esperarme.
En ese momento ve parar un taxi al lado del Uno, del que salgo a los tirones con la goma acostada en el asiento trasero y el taxista mirando con cara de que no lo podía creer.
Si, me tomé un taxi para viajar cinco cuadras con la goma.
Era en subida, no lo hubieran hecho?
jueves, 18 de septiembre de 2014
Campamento fashion
Arrancamos con el combo perfecto: vacaciones - amigo - auto.
Con 23 años mucho mas no se necesita no?
Yo vivía en el famoso departamento de Constitución y la idea era pasar una semana de camping en Pinamar con la intención de hacer una semana más en Mar del Plata a confirmar.
El Fiat Uno impecable de mi amigo tenía estéreo con casete y en ese momento yo estaba a full con mi colección interminable de CD´s. Por eso se me ocurrió llevar mi discman (pocos aparatos fueron tan incómodos como ese) y los parlantes de la pc para usar en el camping. Todo con su respectivo adaptador para enchufar a 220V.
En ese momento la ruta 2 tenía una mano por lado y el viaje solía ser un poco mas largo, por eso se me ocurrió la genial idea de comprar un casete milagroso que se ponía como para reproducir y tenia un cablecito que se conectaba en el enchufe de los auriculares y te permitía escuchar cualquier cosa que conectaras, a través del estéreo del auto.
El mejor invento después de la penicilina, sin dudas.
Decidimos no viajar en sábado ni domingo para ir solos por la ruta, tomamos una semana de la primer quincena de enero y otra de la segunda.
Con 23 años mucho mas no se necesita no?
Yo vivía en el famoso departamento de Constitución y la idea era pasar una semana de camping en Pinamar con la intención de hacer una semana más en Mar del Plata a confirmar.
El Fiat Uno impecable de mi amigo tenía estéreo con casete y en ese momento yo estaba a full con mi colección interminable de CD´s. Por eso se me ocurrió llevar mi discman (pocos aparatos fueron tan incómodos como ese) y los parlantes de la pc para usar en el camping. Todo con su respectivo adaptador para enchufar a 220V.
En ese momento la ruta 2 tenía una mano por lado y el viaje solía ser un poco mas largo, por eso se me ocurrió la genial idea de comprar un casete milagroso que se ponía como para reproducir y tenia un cablecito que se conectaba en el enchufe de los auriculares y te permitía escuchar cualquier cosa que conectaras, a través del estéreo del auto.
El mejor invento después de la penicilina, sin dudas.
Decidimos no viajar en sábado ni domingo para ir solos por la ruta, tomamos una semana de la primer quincena de enero y otra de la segunda.
Mi amigo vino a dormir la noche anterior, cenamos una pizza de Uggi´s y todo listo.
Cargar el auto fue algo problemático porque llevábamos a razón de una camisa por día cada uno, lo que daba un total cercano a las treinta.
Fueron todas colgaditas perfectas en el Uno, no pregunten mucho cómo porque no me acuerdo, lo que si sé es que mucho para atrás no nos podíamos estirar y de mirar por el retrovisor ni hablar.
Conmigo llevaba todo el dispositivo de entretenimiento que nos iba a durar para todo el viaje, el discman, el conector para el encendedor (no era cuestión de gastar pilas) y el fantástico adaptador para el estéreo.
A dos cuadras de salir ya tenia el sistema instalado.
Silencio.......
Luego de toquetear todo nos dimos cuenta que el equipo del auto no funcionaba más. Saqué el cablerío prolijamente, nos esperaba un viaje en silencio.
Los dos somos muy amantes de la música y sabíamos que no íbamos a llegar así. Terminamos parando en una estación de servicio a comprar pilas en cantidad para el reproductor y los parlantes.
Fui todo el camino sosteniendo el "sistema de sonido" apoyado en el torpedo, pegado al parabrisas mientras de a rato hacía unos mates.
Las curvas eran un tema pero llegamos sin romper más nada.
Una vez en Pinamar a mi amigo se le ocurre, muy inteligentemente, que el problema podía haber sido un fusible por el adaptador de corriente que había conectado, que entre nosotros era de muy mala calidad.
Paramos en una estación de servicio, manual en mano y cambiamos el fusible en cuestión.
Santo remedio, teníamos música nuevamente!
El detalle fue que según el manual, el mismo fusible manejaba también las luces traseras, así que hicimos todo el viaje en ruta sin luces. Era de día pero si frenas está bueno que los demás lo sepan no?
Cargar el auto fue algo problemático porque llevábamos a razón de una camisa por día cada uno, lo que daba un total cercano a las treinta.
Fueron todas colgaditas perfectas en el Uno, no pregunten mucho cómo porque no me acuerdo, lo que si sé es que mucho para atrás no nos podíamos estirar y de mirar por el retrovisor ni hablar.
Conmigo llevaba todo el dispositivo de entretenimiento que nos iba a durar para todo el viaje, el discman, el conector para el encendedor (no era cuestión de gastar pilas) y el fantástico adaptador para el estéreo.
A dos cuadras de salir ya tenia el sistema instalado.
Silencio.......
Luego de toquetear todo nos dimos cuenta que el equipo del auto no funcionaba más. Saqué el cablerío prolijamente, nos esperaba un viaje en silencio.
Los dos somos muy amantes de la música y sabíamos que no íbamos a llegar así. Terminamos parando en una estación de servicio a comprar pilas en cantidad para el reproductor y los parlantes.
Fui todo el camino sosteniendo el "sistema de sonido" apoyado en el torpedo, pegado al parabrisas mientras de a rato hacía unos mates.
Las curvas eran un tema pero llegamos sin romper más nada.
Una vez en Pinamar a mi amigo se le ocurre, muy inteligentemente, que el problema podía haber sido un fusible por el adaptador de corriente que había conectado, que entre nosotros era de muy mala calidad.
Paramos en una estación de servicio, manual en mano y cambiamos el fusible en cuestión.
Santo remedio, teníamos música nuevamente!
El detalle fue que según el manual, el mismo fusible manejaba también las luces traseras, así que hicimos todo el viaje en ruta sin luces. Era de día pero si frenas está bueno que los demás lo sepan no?
Llegamos al camping, muy lindo, en una arboleda de las típicas de la zona, elegimos un lugar un poco apartado, parecía el mejor sector de todos, era hora de armar la carpa. Yo había hecho varios campamentos en el colegio pero tampoco era un Boy Scout.
Entre los dos logramos armar la carpa que para mi sorpresa no tenía la forma tradicional a la que estaba acostumbrado....
Entre los dos logramos armar la carpa que para mi sorpresa no tenía la forma tradicional a la que estaba acostumbrado....
Escuchame una cosa, la carpa es un iglú!
Si por?
Donde vamos a colgar las camisas?
Si por?
Donde vamos a colgar las camisas?
Yo pensaba ponerlas todas en el parante que cruza del frente hacia atrás por adentro, pero en este caso no existía.
Ellas se reían de nosotros mirándonos por la ventanilla del auto.
Tardamos más en doblarlas todas que en armar la carpa.
La vida en Pinamar fue super natural, comíamos sano, tomábamos sol y hasta participamos de una maratón. Yo no había llevado zapatillas porque todo era ropa para salir o de playa, ademas siempre fui anti deporte, así que la corrí con medias y alpargatas.
Si, 10 kilómetros, 5 por arena y con alpargatas. Totalmente delirante, gracias a dios no hay registro fílmico de ese momento, un tero caminando por piso lleno de pinches tiene mucha mas elegancia al andar que yo en ese momento.
En ese momento tenía el problema que si me salteaba una comida, el cuerpo se me apagaba automáticamente y la forma de indicarme que se me estaba vaciando el tanque era una especie de temblequeo general. Mas de una vez mi amigo tuvo que llevarme a algún restaurant o parador para que arrasara con buena parte del menú para poder seguir.
Nunca me voy a olvidar de su cara viéndome comer...
Estaba tan flaco que cuando me acostaba a tomar sol parecía que se podía ver para el otro lado entre las costillas. Como esas imágenes de los cementerios de elefantes donde aparecen los costillares clavados directamente en la arena....
Al día siguiente de la maratón, a los participantes les daban una remera conmemorativa y obviamente la fuimos a buscar.
Mientras esperábamos, se desató el diluvio. Caía agua a baldes.
Remera en mano volvimos volando al camping y descubrimos que el lugar donde habíamos puesto la carpa era lindísimo y no teníamos a nadie cerca porque justamente por ahí pasaba el río que desagotaba toda el agua del predio.
La carpa no se fue con el agua simplemente porque había tanto peso en ropa adentro que era físicamente imposible.
Mis tíos alquilaban casa en Pinamar y se me ocurrió que podíamos ir a pedir refugio. Empezamos a vaciar la carpa con el Fiat Uno pegado a la puerta porque seguía diluviando. Mi amigo estaba muy preocupado en mantener el planchado de las camisas que habíamos estado doblando mientras yo le tiraba todo al grito de: dale que mi tía tiene plancha!
Fueron palabras mágicas, al rato estábamos ensopados tocando timbre. Pasamos el resto de la semana con ellos y replanchando todo, por supuesto.
Y la carpa?
Seguimos pagando la semana completa del camping para que nuestra pequeña casa se seque armada al sol y no tener que hacer ese trabajo para guardarla.
Cuando la fuimos a visitar para ver como andaba, la corrimos de lugar por las dudas....
Ellas se reían de nosotros mirándonos por la ventanilla del auto.
Tardamos más en doblarlas todas que en armar la carpa.
La vida en Pinamar fue super natural, comíamos sano, tomábamos sol y hasta participamos de una maratón. Yo no había llevado zapatillas porque todo era ropa para salir o de playa, ademas siempre fui anti deporte, así que la corrí con medias y alpargatas.
Si, 10 kilómetros, 5 por arena y con alpargatas. Totalmente delirante, gracias a dios no hay registro fílmico de ese momento, un tero caminando por piso lleno de pinches tiene mucha mas elegancia al andar que yo en ese momento.
En ese momento tenía el problema que si me salteaba una comida, el cuerpo se me apagaba automáticamente y la forma de indicarme que se me estaba vaciando el tanque era una especie de temblequeo general. Mas de una vez mi amigo tuvo que llevarme a algún restaurant o parador para que arrasara con buena parte del menú para poder seguir.
Nunca me voy a olvidar de su cara viéndome comer...
Estaba tan flaco que cuando me acostaba a tomar sol parecía que se podía ver para el otro lado entre las costillas. Como esas imágenes de los cementerios de elefantes donde aparecen los costillares clavados directamente en la arena....
Al día siguiente de la maratón, a los participantes les daban una remera conmemorativa y obviamente la fuimos a buscar.
Mientras esperábamos, se desató el diluvio. Caía agua a baldes.
Remera en mano volvimos volando al camping y descubrimos que el lugar donde habíamos puesto la carpa era lindísimo y no teníamos a nadie cerca porque justamente por ahí pasaba el río que desagotaba toda el agua del predio.
La carpa no se fue con el agua simplemente porque había tanto peso en ropa adentro que era físicamente imposible.
Mis tíos alquilaban casa en Pinamar y se me ocurrió que podíamos ir a pedir refugio. Empezamos a vaciar la carpa con el Fiat Uno pegado a la puerta porque seguía diluviando. Mi amigo estaba muy preocupado en mantener el planchado de las camisas que habíamos estado doblando mientras yo le tiraba todo al grito de: dale que mi tía tiene plancha!
Fueron palabras mágicas, al rato estábamos ensopados tocando timbre. Pasamos el resto de la semana con ellos y replanchando todo, por supuesto.
Y la carpa?
Seguimos pagando la semana completa del camping para que nuestra pequeña casa se seque armada al sol y no tener que hacer ese trabajo para guardarla.
Cuando la fuimos a visitar para ver como andaba, la corrimos de lugar por las dudas....
lunes, 15 de septiembre de 2014
Estoy al horno
Estando en tercer año del secundario ya sabía que iba a estudiar cuando terminara, ojalá no hubiera sentido que lo tenía tan claro, pero bueno así fue.
Tanto que en cuarto año con mi grupete de pertenencia nos fuimos a hacer picnic a La Plata para que yo averiguara pormenores de la inscripción.
No disfrutaba mucho el secundario y estaba buscando adelantar un poco para que se me hiciera mas llevadero.
Quería estudiar (y de hecho lo hice por casi dos años) Astronomía. Y no me pregunten que les va a pasar la semana que viene porque eso es Astrología y no tiene nada que ver. Parece increíble pero me lo preguntaron mil veces.
Una vez pasado el curso de ingreso que fue una carnicería de Álgebra y Análisis Matemático, quedó un zoológico totalmente heterogéneo que amalgamaba de forma perfecta.
Yo era uno de esos, hago una pequeña descripción de mi, un metro ochenta de altura, cincuenta y cinco kilos y anteojos. No necesitan mas no? Si ya se, ni con un puntero láser.........
Para mediados de año surge la posibilidad de irme a vivir a La Plata, uno de nuestros compañeros, originario de Mar del Plata, vivía con la madre de un ex profesor de él en una casa en pleno centro Platense.
Por motivos que no conozco y nunca pregunté, la mujer falleció y el ahora dueño le propone a nuestro compañero que consiga gente para que viva con él en la casa por una módica suma mensual.
Y en ese contexto caigo yo.
Fue mi primer despegue fuera de las vacaciones.
Estaba muy feliz
Los detalles de mis compañeros de casa y la descripción de la misma quedan para otro post, en este momento la verdad que lo único que importa es el horno.
Cuando me mudé tomé la cocina, un poco porque me interesaba y otro poco porque nadie pensaba ocuparse y algo teníamos que comer. Un grupo de universitarios de 18 años sin trabajo no se podían dar el lujo de pedir delivery.
Una noche había venido de visita mi mejor amigo y ex compañero de secundario y quería agasajarlo con una pizza.
En la casa vivíamos tres y con él seríamos cuatro, con dos muzzarelas era suficiente.
Como no sabía amasar, compré un par de pre pizzas y a otra cosa.
Sólo calentar el horno y listo, era tan fácil que resulta increíble.
La cocina era un rectángulo muy grande y cumplía la función de comedor, con una mesa grande y la tele de la casa.
Ese horno era verdaderamente problemático, visto a la distancia, creo que alojaba el espíritu de la dueña de casa que, claramente, no estaba contenta de que estuviéramos ahí
Ese horno era verdaderamente problemático, visto a la distancia, creo que alojaba el espíritu de la dueña de casa que, claramente, no estaba contenta de que estuviéramos ahí
Ya uno de mis compañeros había perdido las pestañas por meter la cabeza para ver por qué el horno no prendía justo en el momento que decidió arrancar con un fogonazo de bienvenida que lo tiró para atrás, yle hizo una hermosa depilación facial por calor....
Volvamos a la situación, tres sentados a la mesa charlando y yo luchando con el horno en cuestión para que prenda.
No tardó tanto en prender, cosa que fué bastante rara, aunque de vez en cuando un tiro para el lado de la justicia no está nada mal.
Ese horno tenía otro problema, bastante serio, el vidrio de la tapa estaba corrido hacia la derecha por las guías, tanto que no tapaba todo el agujero de la puerta.
Lo venía mirando con odio hacia rato y obviamente nadie lo arreglaba. Tampoco lo usábamos mucho, es verdad.
Pero ese día, el diablito que se me sienta en el hombro derecho me decía todo el tiempo: el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir.
No lo aguanté más y fuí a buscar un martillo. Si, si, un martillo
Mientras charlaban, me agaché y cuando parte del cerebro le dió la orden al brazo de moverse para dar un pequeño golpe al canto del vidrio para correrlo, otra parte se dió cuenta de la locura vidrio más calor, pero la contraorden llegó tarde.
Los tres se dieron vuelta por el ruido y me encontraron inmóvil con el martillo y rodeado de infinidad de vidrios diminutos.
Dejé un espacio para que piensen lo que quieran y les aclaro que todo eso ya lo sé.
Después el debate fué: nos comemos las pizzas?
Yo no me acuerdo que hizo el resto pero tenía claro que si moría por comerlas iba a ser en justa ley así que no tenía ni que pensarlo.
Estaba rica, pero no tanto para tapar la bronca de tenerque comprar un vidrio templado para una cocina del año del jopo.
Volvamos a la situación, tres sentados a la mesa charlando y yo luchando con el horno en cuestión para que prenda.
No tardó tanto en prender, cosa que fué bastante rara, aunque de vez en cuando un tiro para el lado de la justicia no está nada mal.
Ese horno tenía otro problema, bastante serio, el vidrio de la tapa estaba corrido hacia la derecha por las guías, tanto que no tapaba todo el agujero de la puerta.
Lo venía mirando con odio hacia rato y obviamente nadie lo arreglaba. Tampoco lo usábamos mucho, es verdad.
Pero ese día, el diablito que se me sienta en el hombro derecho me decía todo el tiempo: el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir, el queso no se va a derretir.
No lo aguanté más y fuí a buscar un martillo. Si, si, un martillo
Mientras charlaban, me agaché y cuando parte del cerebro le dió la orden al brazo de moverse para dar un pequeño golpe al canto del vidrio para correrlo, otra parte se dió cuenta de la locura vidrio más calor, pero la contraorden llegó tarde.
Los tres se dieron vuelta por el ruido y me encontraron inmóvil con el martillo y rodeado de infinidad de vidrios diminutos.
Dejé un espacio para que piensen lo que quieran y les aclaro que todo eso ya lo sé.
Después el debate fué: nos comemos las pizzas?
Yo no me acuerdo que hizo el resto pero tenía claro que si moría por comerlas iba a ser en justa ley así que no tenía ni que pensarlo.
Estaba rica, pero no tanto para tapar la bronca de tenerque comprar un vidrio templado para una cocina del año del jopo.
Se imaginan con el cuidado que lo puse no?
Si, obviamente lo coloqué yo, pero con el horno apagado......
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Zoología doméstica
A veces pasa que te toca vivir en un lugar donde de golpe te encontrás con una rata.
A todos nos pasó alguna vez no?
Bueno hagamos que sí y pónganse un segundo en mi lugar.
Desde que nos casamos con mi mujer (odio decirle así, yo la llamo por el nombre pero como mantengo ocultas las identidades de los terceros no me queda otra, perdón amor....), nos hicimos muy afectos a los PH. Para mí tienen lo mejor de un departamento y una casa todo en uno.
Y ese en particular me encantaba, pareja sin chicos, 2 años de casados, luna de miel eterna y departamento al fondo fondo en Bernal. Nadie nos veía ni escuchaba.
Genial.
Pero....... apareció la mascotita.
La ví una sola vez y la verdad es que no era ni tan grande ni tan desagradable.
Corté por lo sano, compré ese arrocito con veneno, lo puse, vi que iba desapareciendo y me olvidé del tema.
Nuestra casa tenía dos patios internos, uno grande (el de la pelopincho) y otro chiquito (el lavadero)
Parece que a la rata le gustaba el segundo.
Estábamos por irnos de vacaciones y le ofrecí a un amigo (muy amigo) que se viniera a pasar unos días a casa para descansar de su familia y el aceptó muy contento.
Pero....... no le conté de la mascotita.
Imaginen un mundo con celulares pero sin whatsapp (que lindo no?). Bueno así era en ese momento y el amigo en cuestión ni siquiera tenía celular.
Uno de los días de nuestras vacaciones super relajadas en una zona termal de Entre Rios lo llamo a casa desde un locutorio y del otro lado escucho: HAY UNA RATA!!!!!!!!!!!!!!!!!
Ah si, me olvide de avisarte......
MUERTA EN EL PATIO!!!!!!! NO ME ANIMO A SACARLA!!!!!!!!
Bueno, no es para tanto, avisale a mi vieja, y no se te ocurra dejarla ahí que hace 40 grados y va a largar un olor tremendo!!!!
Corté y volví al relax de las vacaciones.
Y me olvidé de la mascotita.....
Con el nuevo llamado unos días después me entero que en un intento fallido de juntar coraje para sacarla, cerró la puerta del lavadero con tal mala suerte (su especialidad) que se cayó el secador de piso y dejó la puerta trabada desde afuera.
Con la lauchita esperando sagrada sepultura y 40 grados a la sombra.
Mi madre logró destrabar la puerta y lo obligó a deshacerse del cadáver.
Y fin de la historia...... o casi
Llegamos de viaje, nos reímos mucho con los detalles de la situación y retomamos la normalidad de domingo, fin de vacaciones.
Al rato, ruido en el patio chico.
Silencio
Ruido otra vez, era como si rascaran.
Miedo - Susto - Terror
La pileta del lavadero era de formato antiguo con base de cemento y desagote en un caño de PVC.
Pensé que algún pariente de la difunta había venido a escrachar a la pareja homicida, pero no.
En ese rincón había una IGUANA, si, lo puse en mayúsculas porque era una iguana de casi un metro de largo (tomando la cola, tampoco era Gotzilla) aparentemente descansando.
Parecía muerta, y con toda la valentía que puede tener el hombre de la casa, le pedí a mi mujer que la tocara con el palo de escoba desde adentro a través de la ventana.
Mirá si saltaba y se nos venía encima?
El bicho reaccionó con un zarpazo rápido, nos fuimos para atrás incluso estando adentro....
Qué hacemos ahora?
La primer idea fué llamar a los bomberos, cosa que no hice porque vivíamos a la vuelta del cuartel central y a partir de ese momento me imaginaba a los bomberos en la puerta señalándome cada vez que pasaba para comprar en Coto al grito de: Ahí va el boludo de la iguana!
Claramente no era una opción.
Al día siguiente me puse a buscar teléfonos de veterinarias de la zona, y a llamarlas. El bicho seguía firme en su lugar.
Piensen por un momento lo que significa irse a dormir sabiendo que a unos metros tenes esa evolución de dinosaurio en tu patio....
No me di cuenta lo raro de la historia hasta que me escuché contándosela a alguien por teléfono para que venga a sacarla.
Todo era, no podemos, llame mas tarde, etc.
Al que me dijo que me vuelva a comunicar mas tarde lo llamé 5 veces hasta que vino.
Llegó un chico de una veterinaria, guardapolvo blanco y un palo con un lazo en la punta.
La escena era, él en el patio chiquito con la puerta cerrada y nosotros asomados por la ventana viendo la lucha épica.
Hay un dato no menor, cada vez que el bicho atinaba a tirar un tarascón, el veterinario daba un saltito hacia atrás pegando un grito finito muy llamativo.
Después de un buen rato de gritito-saltito, logró enlazarle el cuello y la agarró de la cola.
De ahí directo a una caja y previo cobro de $20 (en el 2006) se fue muy contento.
Aprendí varias cosas, aparentemente la iguana era "mascota" de alguien y se sintió atraída por el olor a laucha que emana el veneno y vino a casa dispuesto a darse un banquete que finalmente no encontró.
Que aparte de sacarme $20 a mí (que con el miedo que tenía igual pagué con gusto) seguramente iban a vender al bicho que cotiza muy bien dentro del rubro mascota exótica.
Otra cosa extrañísima sobre el mundo reptil (ya parezco Discovery Channel) es que esos bichos se ven grandes pero no pesan nada. Cuando la metió en la caja nos la dio para tenerla y pesaba lo mismo que si estuviera vacía...
A partir de ese momento estuve dos años mirando a mis vecinos de PH pensando: vos tenías una porquería de esas como mascota?
Igualmente estoy convencido de que lo que ellos pensaban cuando me miraban era mucho peor.....
Bueno, no es para tanto, avisale a mi vieja, y no se te ocurra dejarla ahí que hace 40 grados y va a largar un olor tremendo!!!!
Corté y volví al relax de las vacaciones.
Y me olvidé de la mascotita.....
Con el nuevo llamado unos días después me entero que en un intento fallido de juntar coraje para sacarla, cerró la puerta del lavadero con tal mala suerte (su especialidad) que se cayó el secador de piso y dejó la puerta trabada desde afuera.
Con la lauchita esperando sagrada sepultura y 40 grados a la sombra.
Mi madre logró destrabar la puerta y lo obligó a deshacerse del cadáver.
Y fin de la historia...... o casi
Llegamos de viaje, nos reímos mucho con los detalles de la situación y retomamos la normalidad de domingo, fin de vacaciones.
Al rato, ruido en el patio chico.
Silencio
Ruido otra vez, era como si rascaran.
Miedo - Susto - Terror
La pileta del lavadero era de formato antiguo con base de cemento y desagote en un caño de PVC.
Pensé que algún pariente de la difunta había venido a escrachar a la pareja homicida, pero no.
En ese rincón había una IGUANA, si, lo puse en mayúsculas porque era una iguana de casi un metro de largo (tomando la cola, tampoco era Gotzilla) aparentemente descansando.
Parecía muerta, y con toda la valentía que puede tener el hombre de la casa, le pedí a mi mujer que la tocara con el palo de escoba desde adentro a través de la ventana.
Mirá si saltaba y se nos venía encima?
El bicho reaccionó con un zarpazo rápido, nos fuimos para atrás incluso estando adentro....
Qué hacemos ahora?
La primer idea fué llamar a los bomberos, cosa que no hice porque vivíamos a la vuelta del cuartel central y a partir de ese momento me imaginaba a los bomberos en la puerta señalándome cada vez que pasaba para comprar en Coto al grito de: Ahí va el boludo de la iguana!
Claramente no era una opción.
Al día siguiente me puse a buscar teléfonos de veterinarias de la zona, y a llamarlas. El bicho seguía firme en su lugar.
Piensen por un momento lo que significa irse a dormir sabiendo que a unos metros tenes esa evolución de dinosaurio en tu patio....
No me di cuenta lo raro de la historia hasta que me escuché contándosela a alguien por teléfono para que venga a sacarla.
Todo era, no podemos, llame mas tarde, etc.
Al que me dijo que me vuelva a comunicar mas tarde lo llamé 5 veces hasta que vino.
Llegó un chico de una veterinaria, guardapolvo blanco y un palo con un lazo en la punta.
La escena era, él en el patio chiquito con la puerta cerrada y nosotros asomados por la ventana viendo la lucha épica.
Hay un dato no menor, cada vez que el bicho atinaba a tirar un tarascón, el veterinario daba un saltito hacia atrás pegando un grito finito muy llamativo.
Después de un buen rato de gritito-saltito, logró enlazarle el cuello y la agarró de la cola.
De ahí directo a una caja y previo cobro de $20 (en el 2006) se fue muy contento.
Aprendí varias cosas, aparentemente la iguana era "mascota" de alguien y se sintió atraída por el olor a laucha que emana el veneno y vino a casa dispuesto a darse un banquete que finalmente no encontró.
Que aparte de sacarme $20 a mí (que con el miedo que tenía igual pagué con gusto) seguramente iban a vender al bicho que cotiza muy bien dentro del rubro mascota exótica.
Otra cosa extrañísima sobre el mundo reptil (ya parezco Discovery Channel) es que esos bichos se ven grandes pero no pesan nada. Cuando la metió en la caja nos la dio para tenerla y pesaba lo mismo que si estuviera vacía...
A partir de ese momento estuve dos años mirando a mis vecinos de PH pensando: vos tenías una porquería de esas como mascota?
Igualmente estoy convencido de que lo que ellos pensaban cuando me miraban era mucho peor.....
martes, 9 de septiembre de 2014
Me tapó el agua.....
23 años y mudarse solo a un departamento.
Qué mas se puede pedir?
Si, parecerme a Brad Pitt pero bueno, no es el caso y la verdad que el departamento me iba a dar una gran mano en ese temita de la conquista en el que venía tan complicado.
Qué felicidad, un dos ambientes en CABA todo para mí, era un sueño. 4B, igual que el picnic de Soda, inmejorable.
Es verdad que Constitución no es ni era la mejor zona y que en lugar de balcón tenía una ventana que daba directo al pasillo abierto de un conventillo pero bueno, nada opacaba la felicidad del momento.
Nada....... ni el agua.
Todo era soñado, tenia un buen trabajo, estudiaba, vivía solo y encima me podía dar el lujo de, en lugar de ir todas las semanas al lavadero, usar esa plata para pagar la cuota de un genial lavarropas Westinghouse, marca exclusiva de Fravega.
El depto tenía algo que me encantaba y era un piso que se veía super berreta pero que se limpiaba muy muy fácil. No me acuerdo como se llamaba pero era como de goma y simulaba un piso antiguo, como con piedritas. El del living-comedor era negro y el de la pieza verde.
Todos mis muebles eran una mesa de esas cuadraditas que se pliegan con las patas en forma de tijera, 4 banquetas y un escritorio con biblioteca comprado en Easy para alojar mi único bien preciado, la computadora. Tenía tantas cosas conectadas a esa pobre máquina que el nudo de cables abajo no me daba lugar para apoyar los pies. Innumerables las veces que apagué con un pié una de las tres zapatillas interconectadas y perdí todo lo que estaba haciendo.
Ah y una mesita chiquita con una tele 20 pulgadas que tenía mas largo el tubo para atrás que el ancho de la pantalla.
Lavaba, planchaba, cocinaba y limpiaba además de trabajar y estudiar y era infinitamente feliz. Era claro que si seguía internado en todas esas tareas, a pesar de tener el depto, el tema de la conquista no iba a dejar de ser complicado. Pero bueno, al principio no se me ocurrió pensar en eso, nada opacaba la felicidad del momento.
Nada...... ni el agua.
Me rompe soberanamente que venga alguien a hacer alguna tarea en mi casa que yo puedo hacer perfectamente sin pagar nada, no les pasa?
Así rompí infinidad de cosas y a pesar de todo sigo pensando igual.
Cada vez que hago un agujero en la pared, hay lugar para tres tarugos.....
Bueno, resulta que cuando me entregan el lavarropas había que instalarlo.
El turro no podia dejar que lo acomode y a partir de ahí hacerse cargo del trabajo para el que fué creado.
No, había que instalarlo.....
Ahí descubrí que la pared tenía que tener un caño de desagote, no una rejilla en el piso, tenia que ser algo alto.
Dato importante, había una rejilla justo en el lugar donde tenía que pararlo asique no la podía usar porque quedaba tapada.
Bueno, ante el problema veo que en una bolsita adentro del tambor (la vi de casualidad, si no iba a participar de la primera docena de lavados) había una especie de codo plástico para poder adaptar la manguera de desagote y engancharla de la pileta del lavadero.
Genial pensé y la puse enganchadita de la pileta, que estaba pegada a la mesada de la cocina.
En mi defensa voy a decir que el sistema funcionó increíble por semanas y que me divertía cantidad viendo los colores del agua que salía por el desagote. Ustedes no se enteran porque va directo a la pared pero es impresionante el color que pierde la ropa en cada lavado...... Si no importa, ya se.....
Si no estás en todo el día a que hora pones el lavarropas?
Correcto! A la madrugada para colgar al levantarte.
Una madrugada me levanto para ir al baño y al apoyar el pie en el piso, agua.
Desconcierto
Agua, mucha agua.
Me levanto aturdido, prendo la luz (totalmente inconsciente y obviamente descalzo) y lo primero que veo son las tres zapatillas enchufadas flotando en el agua.
No, no me electrocuté, entiendan que no me morí, estoy acá escribiendo.
Peor fue lo que hice después, en lugar de cortar la luz, fuí directo a desenchufar la zapatilla de la pared.
Supongo que el plástico las hizo flotar y que nunca les entro el agua y por eso me salvé. Lástima que no me acuerdo la marca, si no se las recomendaba, son super seguras!
Cuestión que la famosa manguerita de desagote se soltó por la presión del agua y lleno el depto del agua correspondiente a todo el proceso del lavado.
El piso quedó super limpio por el agua jabonosa pero estuve desde las 3 de la mañana hasta las 7 que sonó alegremente el despertador achicando agua porque la inclinación del departamento hacía que el agua esquivara prolijamente la rejilla de abajo del lavarropas y la que estaba en el baño.
En esa madrugada, el 4B fué el Titanic
Y cuando a modo de consuelo te dicen que de todo queda una enseñanza, no lo crean.
Eso mismo me volvió a pasar tres veces más.......
Qué mas se puede pedir?
Si, parecerme a Brad Pitt pero bueno, no es el caso y la verdad que el departamento me iba a dar una gran mano en ese temita de la conquista en el que venía tan complicado.
Qué felicidad, un dos ambientes en CABA todo para mí, era un sueño. 4B, igual que el picnic de Soda, inmejorable.
Es verdad que Constitución no es ni era la mejor zona y que en lugar de balcón tenía una ventana que daba directo al pasillo abierto de un conventillo pero bueno, nada opacaba la felicidad del momento.
Nada....... ni el agua.
Todo era soñado, tenia un buen trabajo, estudiaba, vivía solo y encima me podía dar el lujo de, en lugar de ir todas las semanas al lavadero, usar esa plata para pagar la cuota de un genial lavarropas Westinghouse, marca exclusiva de Fravega.
El depto tenía algo que me encantaba y era un piso que se veía super berreta pero que se limpiaba muy muy fácil. No me acuerdo como se llamaba pero era como de goma y simulaba un piso antiguo, como con piedritas. El del living-comedor era negro y el de la pieza verde.
Todos mis muebles eran una mesa de esas cuadraditas que se pliegan con las patas en forma de tijera, 4 banquetas y un escritorio con biblioteca comprado en Easy para alojar mi único bien preciado, la computadora. Tenía tantas cosas conectadas a esa pobre máquina que el nudo de cables abajo no me daba lugar para apoyar los pies. Innumerables las veces que apagué con un pié una de las tres zapatillas interconectadas y perdí todo lo que estaba haciendo.
Ah y una mesita chiquita con una tele 20 pulgadas que tenía mas largo el tubo para atrás que el ancho de la pantalla.
Lavaba, planchaba, cocinaba y limpiaba además de trabajar y estudiar y era infinitamente feliz. Era claro que si seguía internado en todas esas tareas, a pesar de tener el depto, el tema de la conquista no iba a dejar de ser complicado. Pero bueno, al principio no se me ocurrió pensar en eso, nada opacaba la felicidad del momento.
Nada...... ni el agua.
Me rompe soberanamente que venga alguien a hacer alguna tarea en mi casa que yo puedo hacer perfectamente sin pagar nada, no les pasa?
Así rompí infinidad de cosas y a pesar de todo sigo pensando igual.
Cada vez que hago un agujero en la pared, hay lugar para tres tarugos.....
Bueno, resulta que cuando me entregan el lavarropas había que instalarlo.
El turro no podia dejar que lo acomode y a partir de ahí hacerse cargo del trabajo para el que fué creado.
No, había que instalarlo.....
Ahí descubrí que la pared tenía que tener un caño de desagote, no una rejilla en el piso, tenia que ser algo alto.
Dato importante, había una rejilla justo en el lugar donde tenía que pararlo asique no la podía usar porque quedaba tapada.
Bueno, ante el problema veo que en una bolsita adentro del tambor (la vi de casualidad, si no iba a participar de la primera docena de lavados) había una especie de codo plástico para poder adaptar la manguera de desagote y engancharla de la pileta del lavadero.
Genial pensé y la puse enganchadita de la pileta, que estaba pegada a la mesada de la cocina.
En mi defensa voy a decir que el sistema funcionó increíble por semanas y que me divertía cantidad viendo los colores del agua que salía por el desagote. Ustedes no se enteran porque va directo a la pared pero es impresionante el color que pierde la ropa en cada lavado...... Si no importa, ya se.....
Si no estás en todo el día a que hora pones el lavarropas?
Correcto! A la madrugada para colgar al levantarte.
Una madrugada me levanto para ir al baño y al apoyar el pie en el piso, agua.
Desconcierto
Agua, mucha agua.
Me levanto aturdido, prendo la luz (totalmente inconsciente y obviamente descalzo) y lo primero que veo son las tres zapatillas enchufadas flotando en el agua.
No, no me electrocuté, entiendan que no me morí, estoy acá escribiendo.
Peor fue lo que hice después, en lugar de cortar la luz, fuí directo a desenchufar la zapatilla de la pared.
Supongo que el plástico las hizo flotar y que nunca les entro el agua y por eso me salvé. Lástima que no me acuerdo la marca, si no se las recomendaba, son super seguras!
Cuestión que la famosa manguerita de desagote se soltó por la presión del agua y lleno el depto del agua correspondiente a todo el proceso del lavado.
El piso quedó super limpio por el agua jabonosa pero estuve desde las 3 de la mañana hasta las 7 que sonó alegremente el despertador achicando agua porque la inclinación del departamento hacía que el agua esquivara prolijamente la rejilla de abajo del lavarropas y la que estaba en el baño.
En esa madrugada, el 4B fué el Titanic
Y cuando a modo de consuelo te dicen que de todo queda una enseñanza, no lo crean.
Eso mismo me volvió a pasar tres veces más.......
lunes, 8 de septiembre de 2014
Moviendo las cabezas
Es difícil decidir por donde empezar, asique empecemos por arriba.
La cabeza siempre fue un problema, adentro y afuera pero en este caso vamos por la parte de afuera que, lejos, es mucho mas divertida.
Arranqué tranqui, no me animaba a un cambio radical (tengo la sensación que para las mujeres eso es mucho mas fácil)
Descubrí algo que no se si todavía existe que se llamaba "tono sobre tono". Había elegido un borgoña furioso y no me preocupaba porque según el producto como yo tengo el pelo oscuro no tenía que notarse demasiado.
Me lo hice, siguiendo al pié de la letra las instrucciones, en ese momento vivía solo así que nadie presenció el papelón del proceso de alguien con cero experiencia.
Una vez terminado todo, la verdad es que me miraba por todos lados y solo veía el borgoña en las manchas que me habían quedado en la cara y las manos.
Pensé que evidentemente tenía el pelo tan oscuro que eso no dejaba que se vea el cambio, pero bueno, en definitiva no me había salido tan caro y si lograba sacarme las manchas nadie se iba a dar cuenta. Eso era muy bueno porque obviamente, a la mitad del procedimiento, ya estaba totalmente arrepentido.
Al día siguiente fui a trabajar, por mi actividad de ese momento (que no voy a revelar aún) estaba delante de un mostrador, parado con una dicroica justo encima de la cabeza, atendiendo infinidad de personas por día.
Yo sentía que me miraban raro pero no me llegó ningún comentario. Me parecía que los clientes en lugar de mirarme a los ojos miraban más arriba.
Estoy paranoico pensé, si yo no vi nada, no puede ser!
Me fui a casa ese día con la sensación de tener una cruz de pintura roja en la espalda.
Cuando llegué automáticamente fui al baño y me revisé frente al espejo tan minuciosamente como si tuviera piojos.
Nada, apenas un destello perdido casi imperceptible.
Tenía que relajarme, estaba completamente perseguido por algo que nadie había visto. Me fui a dormir tranquilo.
Al día siguiente, las mismas miradas raras.
Cuando cerramos me cansé y le pregunté a una compañera.
Ella no dijo nada, me paró abajo de la dicroica, sacó su espejo de la cartera y me lo dio.
ROJO, rojo como Viviana Canosa en sus épocas más bizarras. No podía decir nada, mi cara se puso a tono con el pelo.
Y eso no es todo, dijo. Y me sacó a la vereda.
Cuando el sol directo me dio en el pelo, el efecto se multiplicó por diez.
Pensé en los dos días que había estado así sin saberlo.
Viste cuando te das cuenta que tenés el cierre del pantalón bajo? Bueno, peor.
A partir de ahí caminé siempre por la sombra por más de un mes, jurando que nunca iba a volver a hacer una cosa semejante, y obviamente no cumplí... .
viernes, 5 de septiembre de 2014
Fecha para agendar
Hoy es una fecha para agendar, 5 de septiembre de 2014, el día que se inicia el Rincón del Chino.
Rincón y Chino son dos palabras que no significaban absolutamente nada para mí hasta el año pasado, casi 40 años después de haber empezado a vivir.
Coincide también con el momento donde mucha gente cercana, pero de distintos ámbitos empezaron a decirme que tenía que hacer algo con todas esas cosas que me pasaba contando.
Stand Up pedían, pero no me gusta mucho subirme a las modas (ademas de la timidez inmanejable) asique decidí arrancar con un blog como descarga y con el tiempo vamos viendo.
Hace 5 años pensaba en escribir una especie de diario día a día mientras esperábamos a nuestro hijo, una especie de crónica despelotada de todo lo que iba pasando.
Finalmente no lo hice, asique este blog va a contener todo eso que siempre pensé registrar y quedó en el tintero.
Ya veremos.
Los que lean esto seguro me conocen, voy a tratar de enmascarar un poco identidades pero no es mi fuerte.
Es por eso que no voy a dar un perfil ni nada de eso, me irán sacando en cada post.
Rincón y Chino son dos palabras que no significaban absolutamente nada para mí hasta el año pasado, casi 40 años después de haber empezado a vivir.
Coincide también con el momento donde mucha gente cercana, pero de distintos ámbitos empezaron a decirme que tenía que hacer algo con todas esas cosas que me pasaba contando.
Stand Up pedían, pero no me gusta mucho subirme a las modas (ademas de la timidez inmanejable) asique decidí arrancar con un blog como descarga y con el tiempo vamos viendo.
Hace 5 años pensaba en escribir una especie de diario día a día mientras esperábamos a nuestro hijo, una especie de crónica despelotada de todo lo que iba pasando.
Finalmente no lo hice, asique este blog va a contener todo eso que siempre pensé registrar y quedó en el tintero.
Ya veremos.
Los que lean esto seguro me conocen, voy a tratar de enmascarar un poco identidades pero no es mi fuerte.
Es por eso que no voy a dar un perfil ni nada de eso, me irán sacando en cada post.
Ya empezaba mal, solo quería explicar el porque del nombre.
Tengo un hijo en jardín y los rincones toman otra dimensión completamente, cada rincón tiene un significado y un uso diferente.
Y lo del chino, es un apodo que me gusta, claramente no me queda, pero por una situación particular que contaré mas adelante me fue prestado por un rato...
Tengo un hijo en jardín y los rincones toman otra dimensión completamente, cada rincón tiene un significado y un uso diferente.
Y lo del chino, es un apodo que me gusta, claramente no me queda, pero por una situación particular que contaré mas adelante me fue prestado por un rato...
Ahora sí, ya parí el primero, que bien se siente
Espero que se diviertan, esa es la idea
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